Me puse la ropa, dejé los calzones no sé en donde y salí a coger un taxi en la calle, que por cierto es una de las cosas que más temo y odio al mismo tiempo, ya saben por esas cosas de la seguridad personal y claro el eterno temor a que un señor panzón quiera abusar de mí. ¿Qué pasó?, déjenme empezar como debe ser: Hace como dos meses conocí a Carlos, un hombre adulto - por adulto entendamos que aunque tiene 34 años y sigue siendo una especie adolescente, ya vive solo, paga sus cuentas, la mamá no le lava la ropa ni le visita para barrerle la casa; Este hombre del que les hablo parecía un macho por completo, no vayan a creer que salió gay, no, tal vez eso lo entendería. El caso es que este tipo y yo estuvimos saliendo un par de meses, todo el tiempo se la pasó hablando de sus teorías del amor libre y otro montón de cosas por el estilo.
Me encantó de él que me daba como un curí, únicamente me salvaba cuando estaba comiendo algo y parada con la espalda contra una pared, fue toda una maratón (no me faltó sino una cistitis), con decirles que tuve que empezar a ejercitarme y utilizar cremitas para no pelarme con las duras jornadas. Y sí, caí con el típico que te hace pasta y te embute vino y queso hasta que no das más. El caso es que en plena jornada laboral (entiéndase sexual) el hombre este me empieza a mirar rarito, yo sospechaba pero no me acordaba bien que era ¿Qué era? Pues claro, cuando ya estaba yo en el baño, haciendo el pis correspondiente al descanso de medio tiempo, me acordé de Camilo, el noviecito que tuve cuando era chiquita, me miraba cuál poeta mirando musa y NO! Eso a esta edad y en una relación de esta índole no está permitido. Lo único peor a esa mirada es la que, en otra historia que nunca contaré, me dio un fulano que me miraba las tetas como si quisiera que lo amamantara.
Bueno, sólo lamento los calzones que tanto me gustaban, ¡Fiorucci no las vuelve a sacar!

23 comentarios:
Estás cumpliendo lo de escribir sin meloserías sentimentales. Aunque al meloso de tu amante, sin querer, le dejaste el mejor regalo.
Yo no puedo comprender bien esta historia, puede ser porque aunque tengo 35 años la gente con mucha frecuencia me dice que soy muy maduro para mi edad.
juanita, ¿a vos también te viven diciendo lo mismo?
jajaja, juandaví!! lo máximo sos. requeteconfirmado
Tan bueno este blog sin meloserias, en lugar de gatos curies. Lo de los bocadillos si estuvo un poco cursi, es la verdad, me da un poco de pena decirlo, pero es que finalmente, ¿en estos tiempos tan complejos como hablar de amor sin queso y sin vino?
Siguiendo con esto de la adultez, ¿podrías por favor explicar porque el señor seguía siendo un adolescente? puede servirnos mucho a todos los que leemos este blog tan ambicioso y poco meloso.
Nada, lo máximo es juanita, o tal vez ni ella, lo que pasa es que yo estoy casi seguro que la conozco.
Si ella no me defrauda me van a saber a mierda mis comentarios, espero pues que para gozarme (otra vez) haga sus ovarios a un lado, tal y como prometió.
pablo nada raro que se de los que colecciona ropa interior femenina como si fueran trofeos
Juan David, es díficil, en tiempos de revolución femenina permanecer única y diferenciable a todas nos dio por creernos dizque muy fuertes y sacar blogs para autoexaltarnos lo del adolescente lo digo por que todos los que llegan a treinta y de ahí en adelante se niengan profundamente a aceptar que ya no son muchachitos y les da por unas bobadas (andar toda la vida de converse, ver series animadas, idealizar a sus amigos de corrillo y andar en una competencia por ser mejores que nosotras en ciertos deportes -no estoy criticando me resulta un poco atractivo todo esto, debe ser mi edad.)
Y lo del vino, pues, a mí me encanta pero es que los manes todos creen que tienen que ser afrancesados o italianos para conquistarnos -este lo logró por otras cosillas.
ah y no, nadie me dice nada con lo de la madurez, afortunado tu
¿Alguien sabe si en esos países, supuestamente orígenes de la costumbre, ésta si está en boga? ¿por allá la gente si conversa con las muchachas como nosotros nos imaginamos? tal vez se ha plagiado una costumbre que no existe, tal vez el cuento del vino y el queso es más autentico de lo que se supone, tal vez esa combinación "encantadora" sea una "colombianada" más, y que en cambio el chorizo con cerveza sea lo verdaderamente frances, el otro día me pareció entender en un bló muy elegante y poco meloso (haga de cuenta este) que la palabra "tapas" es un nombre para chorizo y morcilla, para algo como lo que acá conocemos desde siempre como "picada para dos personas".
Agradezco sinceramente que algún comentarista con experiencia internacional diga los hábitos alimenticios pre-apareamiento de otros lugares. (y pues si quiere que cuente de una vez que programas de televisión se ven los potenciales apareadores, como para tener un cuadro comparativo más completo)
No colecciono, pero tampoco se los devolvería.
Y sí, lo del vino y los quesos es una colombianada. Acá eso no se hace porque no deslumbra a nadie: en un país donde se toma vino y se come queso desde la infancia, ¿quién se va a sentir seducido con eso?
Una nota de carácter histórico acerca de las compras del casposo medellinense para reproducirse.
La primera invitación sofisticada de la que tuve noticia fue en 1989, un amigo invitó a una muchacha a unos lugares que en ese tiempo apenas estaban llegando a Medellín, se llamaban "cafes", si, hablo de esos lugares a los que una amiga se refería como "partes que hay que hablar pasito y el palito de queso es chiquito". Toda esta carreta para decir que en ese tiempo el capuchino era muy elegante (yo supe que eso existía ese día que él contaba con inocultable orgullo) y ese man, el primer casposo reproductor que vi, invitaba a las muchachas allá a tomar capuchino. Pobre muchacha la desilusión que se habrá pegado tomándose eso "socio, tanta guevonada para tomarse un cafesito". (en ese tiempo Medellín se lleno de ese tipo de establecimientos, era como si todo el mundo quisiera ir a "cafes", todo el mundo quería dejar atrás la montañerada pa conquistar. Creo que ya no hay muchos, conjeturo que desaparecieron con la llegada de los pubs y los lounge)
21 años después de la llegada de eso a Medellín y yo todavía soy asustado y reverente en un café, soy allá con una actitud que @catalinapordios resumiría en algo como "oh, un café"
Pablo, gracias por sacarnos de la duda. De verdad me imaginé a un francés tratando de conquistar con aguapanela, pan quesito o aborrajados!
Juan David, de acuerdo con vos y me repito: no sé en qué momento les dio por creerse franceses o italianos, andan por ahí construyendo unos semblantes estereotipados: con el culo en Colombia y la cabeza en Europa...
Lo del tinto me hizo reir un montón y al mismo tiempo pensé que es muy frecuente en los pueblos ir al café que queda al lado del parque para desatrazarse de cosas - nada mñas montañero que tomarse un tinto en el parque con los amigos de sombrero; por otro lado, yo siempre he recordado a mi padre tomándose un tinto después del almuerzo pero nunca me lo había imaginado con una chica en una heladeria diciendo con tono de intelectualoide: "oh para mi un tintooo y un pandequesooo y tuuuu ¿qué quieresss?"
a mí, afortunadamente, juandaví, no me tocaron los cafés y eso que la proliferación mayor fue entre santa gema y la 80, que era por donde yo vivía. El capuccino me parece un completo descache, eso es un cafe con leche con una espuma insípida (porque no es crema, ¡¡¡¡es espumita de leche!!!!).
La verdá, si me invitan a un "oh, un café", prefiero rechazar la invitación. prefiero ir a chupar conito al parque bolívar.
Lo que sería charro es que intentaran conquistarlo a uno a punta de sancocho o ajiaco, y que el man diga, viste le eché muchas guascas, ¿te apetecen más alcaparras?
Habría que diferenciar entre sensiblería y sensibilidá!..no?, Es un problema de actitud.
Porque una cosa es que un man le diga a uno, así con toda la actitud romántica del mundo: "quieres....una empanada de carne?"....ó : "te gustaría un pedacito de chunchurria?"...ome! a mí como que pa' lo de la conquista, una chunchurria no me desata ningún mal pensamiento...
Otra cosa muy distinta es que con vino, tabla de quesos y jamones en mano, se venga pensando que con el queso, por ahí derecho se lo comió a uno!....
El asunto gastronómico está fuera de discusión. Los quesos son deliciosos, el jamón también y hay vinos muy ricos y otros que saben a trapo. Acá lo verdaderamente importante es el asunto del mensaje que se lee detrás de la "comidita".
Después de comer? "cenamos" lo que vos querás.
Vea a Olga, juanita. Pa que vea que usted no es la única a la que le gustan los manes que se emocionan de más en una charcutería.
Hey Juanita, nunca has dicho en una de esas citas romanticas algo como "tan rico este queso, sabe a puro salchichon pero no del normal sino del cervercero, está deli!!"?
Yo con la comida no soy casposo, con la música si un poquito, sé que es una casposidad igual o peor de fastidiosa que la de las carnes frias y los espaguetis, una vez una compañera del trabajo me pidió prestado el walkman un momentico (si, walkman, eran otros tiempos), yo estaba oyendo uno de esos grupos visajosos que me gustan y la pelada empezo a oir y a mover la cabeza un poquito siguiendo la música, y dijo muy seriamente "ay tan bacano, ¿es air supplay?" mera gozada tan merecida la que me pegó.
Olga de acuerdo, aunque lo de comer y cenar lo he escuchado muchas veces, de hecho lo oí ayer.
Juan David, ¿air supley?, cuando yo estaba chiquita mis primas escuchaban eso, claro, ellas ya tienen como cuarenta, ah pasado oscuro el que tendrás, ojalá no estés atrapado en él.
Si. Es una frase muy común. Yo se la oí a un man recientemente...y suena todavía más deliciosa, cuando se acompaña de un gesto cochinito. Je!
HAy un man que tengo en Facebook que tiene fotos con gorro de chef en un album que se llama CENAS CON ESPONTáNEOS, en el cual aparecen personajes aparentemente importantes del círculo académico deleitándose con carnitas pequenas bordeadas con un chorrito de una cosa color mostaza.
Cada uno con sus cosas, uno tiene su forma de descrestar. Muy chistoso eso de Juan David con Air Supply... Bacano cuando a uno le sale una vieja de esas que lo hacen caer en la cuenta de que tiene que ser más convincente para descrestar. Aunque más bacanas las que se dejan descrestar.
Qué pena, no conocía este bló...
Pero sobre lo que están hablando del afrancesamiento...
Yo si estaba y estuve y estoy es pero engañao. Porque yo creía que lo que pegaba duro era el modelo gringo, cuando mucho, el canadiense. Invitar a viejas a comer hamburguesas (yo me cotizé a una llevándola a Deli Percho).
Pero les juro que nunca pensé que eso del modelo italiano y francés para cotizarse a una vieja era lo adecuado. Osea, lo de la pasta, el vino, y el queso, yo no pensé que surtiera tanto efecto. La voy a aplicar, adios a la pizza a domicilio!
Venga, Sebastian, usted está/estuvo en México ¿cierto?. Podemos tomar tu aporte como un modelo para conquistar a una mexicana.
Y decir, es una hipótesis, que seguramente por allá las mujeres dificílmente caen a punta de enchiladas, tacos, burritos y rancheras (para continuar con el interes, de juan david, de explorar formas internacionales de conquista)
(Jueputaaaaaa, escribí una cosa toda larga y se me borró)
Si Juanita. Pues ocurre algo similar a lo que explica Pablo.
Pues ahora todo el mundo invita a comer a una muchacha, osea "le voy a cocinar". Pero aquí la pasta así tal cual la pintaste vos pues no es muy convincente porque primero, es barata (a no ser de que sea esa pasta negra hecha con tinta de calamar) y segundo porque es algo muy habitual. Yo he preparado pasta para 5 personas con un presupuesto de 30 pesos -6.000 pesos colombianos- Y no es que sepa maluco sino que es un desembale: pasta, puré de tomate condimentado y carne de lata. Muchas veces la carne es una cosa importada que se llama "spam" que es como "pata de res" y es muy barato y con eso uno sale del hambre.
Eso a una muchacha yo creo que no le serviría como descreste.
Si la quiere descrestar hágale cosas con mariscos.
Yo una vez hice un lomo en salsa de castañas, y quedó rico, a ella le gustó, porque como despuesitos de la media noche y con varios caballitos encima, me gané el premio.
Pero claro que si. Si usted les prepara comida mexicana, claro que les encanta. El problema (si, el gran problema) es que vaya usted a preparar algo así con el sabor que ellos distinguen como: ah, si esto es un pozole, o ah sí, esto es una enchilada suiza. Eso es muy teso. Los mexicanos son muy quisquillosos para la comida. Por eso aullan tanto cuando viajan. Y vaya pues llévelos a un restaurante mexicano en otra parte pa que vea qué caras le hacen. Pero si usted sabe preparar algo de acá, así sea un adobo al pastor, claro que les va a encantar.
No es como a uno, que me llevaron a Pollos Mario de Queens, NY, pedí un típico y salí encantado, que cosa tan buena, que delicia, y hasta mejor que el de muchos restaurantes.
Aunque bueno, yo creo que si a mi una muchacha me dice, que me va a cocinar y me prepara una bandejita paisa bien rica (con las tres carnes), o un sancochito de pescao (en leche de coco) bien calidoso, también se gana el premio, una y varias noches más.
Y sí, Juanita, yo vivo en MX.
Mucho gusto, este es mi bló: http://unaestafa.blogspot.com
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